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– Por qué no quieres que te salga bien –

 

Si algo nace desde el mayor automatismo del ser humano es la elaboración del juicio. A menudo somos evaluados por nuestro comportamiento y decisiones, y es por ello por el que nos esforzamos en transmitir al mundo una versión lo más positiva posible de nuestras capacidades. Sin embargo, es curiosa la contradicción que en ocasiones llevamos a  cabo. Nos obstaculizamos y decidimos caer en la trampa del autoboicot, sobre todo cuando estamos intentando alcanzar un objetivo que consideramos importante.

¿Por qué pasa esto?

En la década de los 70 ya surgió esta interrogante y por ello estudiaron bajo qué circunstancias las personas decidimos fracasar antes que tener éxito en una tarea. Se dieron cuenta que algunas personas elegían cometer fallos para evitar crear expectativas sobre su rendimiento futuro que no pudieran cumplir, justificándose a su vez el que  tomáramos la elección de fracasar.

¿Por qué nos autoboicoteamos para evitar tener éxito?


En 1978 se llevó a cabo un estudio a manos de los psicólogos sociales Berglas y Jones donde se plantearon descubrir si el hecho de que existan circunstancias de incertidumbre sobre el éxito en una tarea, implicará que personas eficaces se pongan a sí mismas obstáculos para así poder justificar la posibilidad de un fracaso. Este autoboicoteo se relacionaría  con las experiencias previas que hubieran tenido y facilitarían proteger tanto su propia imagen, como su percepción de competencia y autoestima.

Para ello se utilizaron dos cuestionarios de aptitudes:

  1. Con problemas de fácil solución.
  2. Con problemas irresolubles

Ambas incluían además información sobre dos medicamentos: Actavil (supuestamente mejoraría el rendimiento intelectual) y Pandocrin (lo empeoraría).

Participaron 60 hombres y 36 mujeres (estudiantes de psicología) que se asignaron aleatoriamente a las condiciones experimentales. Se trabajó con dos variables independientes con dos niveles cada una:

  1. Tipo de éxito en la resolución de la tarea problema (contingente vs no contingente)
  2. Retroalimentación (pública vs privada)
  • En la condición de «éxito contingente» la información que se daba a los participantes coincidía con el resultado real que habían obtenido al resolver los problemas.
  • En la condición de «éxito no contingente» la información era siempre la misma, independientemente de la respuesta de los participantes.

En la mitad de los casos la información de los resultados se les daba en público («retroalimentación pública»), y en la otra mitad, en privado («retroalimentación privada»)

¿Cómo se llevó a cabo?

Al llegar cada participante, se le informaba de que iba a colaborar en una investigación sobre «medicamentos y rendimiento intelectual». Por lo que debería de cumplimentar dos formas paralelas de un cuestionario de rendimiento intelectual que estaban separadas por la toma de un medicamento a su elección. Así, cada participante podía elegir entre un medicamento que se esperaba que aumentara su rendimiento (Actavil) y otro que lo reducía (Pandocrin)

El cuestionario estaba formado  por 20 preguntas que para uno de los grupos eran sencillas y para otro tenía cuestiones irresolubles. Una vez finalizaron, al primer grupo se les dio una retroalimentación real de sus aciertos (que fueron altos), y a los participantes  de la condición con problemas irresolubles se les dijo que habían tenido 16 aciertos. Además, la mitad de los participantes recibió dicha retroalimentación de sus resultados en privado, y la otra mitad, en público.

Una vez terminada esta parte se les preparó para que cada participante eligiera el medicamento y se les explicó que por cada fallo en el nuevo cuestionario se les restaría un punto del primero que hicieron.

Tras  un breve examen médico se les presentó un gráfico que era totalmente inventado donde se les demostraba como Actavil mejoraba claramente el rendimiento de casi todo el mundo, mientras que Pandocrin lo disminuía. Seguidamente se les explicó aquellos procesos químicos que explicarían los efectos, en caso de producirse y cómo éstos eran transitorios. Finalmente tuvieron que elegir tanto el medicamento como la dosis a tomar.

Se puedo concluir como en un contexto de incertidumbre las personas podemos llegar a autoboicotearnos cuando vamos a llevar a cabo una tarea que consideramos importante. Es una estrategia que ponemos en práctica, tanto si sabemos que vamos a conocer el resultado de nuestras acciones en privado como delante de más gente. Es por ello que podemos afirmar que con esta estrategias conseguimos dos cosas: proporcionar a los demás una imagen de nosotros mismo los más positiva posible, y salvaguardar la percepción que tenemos sobre nuestra propia competencia.

Proteger nuestra autoestima y autoconcepto a través de excusas externas para el fracaso.

Sapere aude

Berglas, S. y Jones, E. E. (1978): Drug choice as a self-handicapping strategy in response to noncontingent success. Journal of Personality and Social Psychology, 36, 405 – 417. (Experimento 1).

– se publicó primero en S y k h e

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